Límites claros para una familia feliz

Límites claros, familia feliz

Mar 28, 2022 | Blog

Límites claros, familia feliz. El ser humano es un ser social, por lo tanto, necesita de unas normas o reglas con las que guiar su comportamiento. Las normas sociales nos dan seguridad. Al comprometernos a cumplirlas también esperamos que los demás lo hagan.

Imagina una autopista sin normas, sin señalización para distinguir los carriles y sin límites de velocidad. Eso sería un caos y sólo un temerario se atrevería a conducir por ellas. Así, como en la carretera las normas y los límites nos dan seguridad, nuestros hijos también necesitan de ellas para participar de la vida social con éxito.

MEJORAR LA RELACIÓN CON NUESTROS HIJOS

 

Muchas veces los adultos nos desanimamos a la hora de poner los límites a nuestros hijos y nos invade la sensación de estar todo el día enfadados. Pero esto tiene solución, con sólo un poco de práctica y paciencia, podemos hacer que la relación con nuestro hijo mejore.

 

Límites claros para una familia feliz

 

¿Se pueden establecer unos límites claros para una familia feliz? Para conseguirlo, os damos 4 ideas claves que considerar antes de llegar al enfado:

  1. LÍMITES CLAROS: Lo primero es preguntarnos si los límites y las normas que les queremos enseñar son suficientemente claros y nuestros hijos las entienden bien. También es importante que nuestros hijos nos vean cumplirlas.
  2. ANTICIPARNOS: Recordarles los límites antes de que los incumplan, esto es algo que puede ayudar al niño a ser más consciente de lo que debe o no hacer. Así podemos evitar una gran cantidad de conflictos.
  3. CASTIGOS NO, CONSECUENCIAS: Enseñarles desde pequeños que nuestros actos tienen consecuencias y que las normas no son meras prohibiciones. Tienen un objetivo, por lo que hay que evitar consecuencias negativas. Por ejemplo, si hemos planificado con nuestro hijo que tiene que recoger para después poder estar un rato en el parque, la consecuencia sino recoge o tarda demasiado, sería: no hay tiempo para ir al parque o hay menos tiempo.
  4. DESDE QUE NACEN: Los límites son aplicables desde los cero años, pero ¿cómo voy a poner límites a mi hijo de seis meses? ¡Qué locura! Pues no, no es locura sino sensatez. Todos queremos que nuestros hijos se sientan seguros. Por lo tanto, seguir una rutina, enseñarles a dormir, etc., y según vayan creciendo, ir adaptando las normas. Esto hará que nuestros hijos sepan qué esperar de nosotros y cómo comportarse. Lo cual no quiere decir que vayamos a tener hijos que obedecen siempre a la primera y hagan todo como queramos, pero sí que serán más receptivos y autónomos.

Marta Moya, profesora de The Little Kids